Lo que dejó el festejo de su cumpleaños, fueron lindos abrazos, copas, y reírse hasta que doliera la panza, pero de alegría. Que linda sensación! ya medio que la había olvidado!
El estaba feliz, sonreía constantemente y me agradecía. Yo iba y venia, subía y bajaba, todo con la sonrisa tatuada en la cara. La casa también sonreía y pese a la lluvia, pudimos disfrutar de la terraza.
El hogar es inmenso cuando se trata de recibir a quienes nos quieren y celebran con nosotros.
Que suerte! porque me he dado cuenta que es la misma gente que esta cerca cuando hay que poner el hombro y sostener el bajón.
He aprendido que hay que sacar la cabeza, sacudirse y seguir adelante, porque siempre, siempre, hay alguna mano amiga que te ayuda a hacerlo. Cuando sos amado, la energía tiene otro color, brilla e indudablemente; aún después del festejo, la casa queda repleta de celebración!
Dentro de poco, arranca el tiempo de las otras formas de celebrar, las fiestas, los balances y el inevitable cierre del año con lo que eso implica.
Esta vez, acordamos que habrá puro deseos, se prohibe pensar en lo que no llegó.
Sólo se puede brindar, celebrar y desear.

Qué lindo concentrarse en lo lindo y lo bueno que tienen, y festejar la capacidad de seguir deseando!
ResponderSuprimirMe encantó tu guirnalda. Y tus ganas.
Besos!
A festejar la vida y a pedir deseos!!! muchos!!!
ResponderSuprimirme alegra que la hayan pasado lindo :)
beso grande
vanis
Cuánto me alegro, Dani!
ResponderSuprimirHay que celebrar!
ResponderSuprimirQué bien te leo, feliz!
Me alegro muchísimo.
Un besito.
Me gustan las fiestas coloridas
ResponderSuprimircon comida variada
pero con las personas justas,las que siempre están.Y no esas para hacer bulto que no las vez nunca.
besos
lindo blog.
te sigo
y te espero por el mio
Ayez